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Terra
La Coctelera

Categoría: Opinión

El extraño incógnito de una soprano aficionada

No me resisto a comentarlo porque ya he perdido la cuenta de las veces que nos tenemos que desayunar con el último "bolo" de esta cantante de coro.
¿Es noticia como para una portada que la mujer del presidente forme parte del coro en una representación de ópera? (El Mundo) ¿Puede decirse algo más absurdo sobre ello que "La esposa del presidente del Gobierno forma parte del coro pero su nombre no sale en los carteles "? (El Pais)

Ya tuvimos que lidiar con su participación en el «Don Chisciotte» de Manuel García en noviembre de 2005

En mundoclasico.com tuvimos ocasión de leer en su momento sus antecedentes musicales y su relación con algún director de "prestigio".
Más tarde, en el ecuador de la legislatura de la "presidenta" (como le gusta llamarla a Pedro J.) asistimos a su activa participación en la presentación del proyecto discográfico creado por Savall con la excusa del Viaje de Colón. ¿Banda sonora para la Alianza de Civilizaciones?

Después de su "salida" de Madrid tras acabársele el chollo de Gallardón cuando este abandonó la Comunidad de Madrid (a base de participaciones millonarias en el desaparecido Festival de Verano del Teatro Real), Barenboim la nombró patrono de honor de la Fundación Said-Barenboim (alojada en Sevilla gracias al mecenazgo de la Junta de Andalucía) y se la llevó a cantar a Berlín.

La hemos visto actuar de refuerzo con el Coro de la ORCAM y con el de RTVE (esto último le costó a Caffarel dar algunas explicaciones en el Congreso para justificar los criterios de la contratación).

Que cante lo que pueda y quiera. Tiene derecho a mantener y desarrollar su afición pero no nos den la "barrila" más con Sonsoles, por favor.

Porno Ópera, Bieito's, Haneke's y demás inventos

Ocurrió en Ginebra durante una representación de Tannhäuser. El rapto de Europa llegó tan lejos en el concepto de Olivier Py como para sacar a escena al actor porno Hervé-Pierre Gustave en plena erección como Zeus en apariencia de toro, con la mejor disposición para ilustrarnos el origen de la Via Láctea.

Ciertamente en una época en la que hemos ido perdiendo referencias culturales e iconográficas es casi una necesidad acercar al público la trama traduciendola a nuestro lenguaje actual, pero el protagonismo adquirido por los directores de escena parece no conocer límite en su afán de alcanzar la notoriedad mediante la transgresión o la reinterpretación de la obra gratuitas.

Más que lícita es necesaria esa libertad creativa que sepa actualizar obras que creeemos conocer, pero eso no puede ser a costa de eliminar toda huella de la intención del autor convirtiendo la obra en algo ajeno a su creador con la excusa de hacerla más próxima a nuestra realidad contemporánea.

Que eso se puede hacer con éxito lo demostró Robert Carsen con una puesta en escena nada tradicional para Les dialogues des Carmélites que está entre lo mejorcito que se ha podido ver en el Teatro Real de Madrid.

En mi agenda tengo un Simon Boccanegra con Lluis Pasqual, cuyos don Giovanni y Cosi fan tutte no fueron muy felices (especialmente el segundo) y un inicio del ciclo del Anillo de Wagner con La Fura... ¡¡Ay, ay, ay!! Que no me pase nada.

La SGAE premia a Emilio Aragón por su ballet "Blancanieves"

Emilio Aragón ha sido galardonado con el Premio Daniel Montorio 2006 de la SGAE. El galardón, que reconoce el mérito de una obra musical interpretada en una zarzuela, ópera, obra teatral, etc., le ha sido concedido por su "Blancanieves Ballet".

Creo que es muy interesante señalar la composición del jurado, presidido por Ana Diosdado, presidente de la SGAE, e integrado por el compositor Antón García Abril, el director del Centro para la Difusión de la Música Contemporánea, Jorge Fernández Guerra, los críticos musicales Juan Ángel Vela del Campo y José Luis García del Busto, Pepita Ródenas, en representación de los herederos, y Óscar Millares, como secretario.

En la nota de prensa que la SGAE dedica al asunto en su web, se glosan los méritos televisivos del premiado y su colaboración con diversas ONG's, mientras que cualquier referencia a la actividad compositiva u orientada a la música brilla por su ausencia. ¿Significativo o error?

Ver el nombre de Emilio Aragón al lado de anteriores premiados como Joan Guinjoan, José Luis Turina, Luis de Pablo o Tomás Marco la verdad que es francamente sorprendente.

Cierto es que es una persona preocupada por la música clásica, y así lo ha manifestado en numerosas declaraciones y con hechos, como la creación de la Fundación Stanza para la divulgación de la música clásica y la Fundación Magistralia para promocionar la educación y formación de futuros músicos e intérpretes. Esta última desarrollaba su actividad fundamentalmente en Asturias, y ha firmado muy recientemente un importante acuerdo con el Ayuntamiento de Madrid (3 millones de euros y sede en el Palacete de la Quinta de Los Molinos en san Blas). Este acuerdo ha sido denunciado por el grupo socialista como un "regalo con fines propagandísticos".

Todo esto está muy bien pero, ¿es realmente el ballet que el año pasado llevó a las tablas del Teatro Albeniz con Tamara Rojo , una música excepcional?

Yo tuve la fortuna de asistir al ensayo general del ballet previo al estreno madrileño, y la verdad es que disfruté, sobre todo con el ejemplo de pundonor y profesionalidad que una lesionada Tamara Rojo dio, adaptando la coreografía a sus posibilidades cambiando de pie sus fouettes. ¿La música? Discreta, no voy a decir que mal, y eso que reconozco que no iba bien dispuesto respecto de lo que pudiera escuchar, pero de premio no.
Es de justicia señalar lo meritorio que es que alguien con el poder mediático de Emilio Aragón dedique una atención al ballet clásico de la que ha carecido en España, arrinconado mediática y económicamente en favor otras disciplinas de la danza.

En fin, caprichos de la SGAE y de vaya usted a saber quién. Cada uno con su dinero que premie o castigue a quien quiera. Mientras tanto yo seguiré comprando discos vírgenes fuera de España para grabar mis fotos y adquiriendo música en tiendas virtuales alemanas, francesas o británicas, para que del dinero que pago por ello no vaya nada a esa legítima defensora de los derechos de sus asociados en forma de canon.

21/12/06 · 3 comentarios · Autor: clasiqueces · Más sobre: emilio aragon , blancanieves ballet , musica clasica , premio daniel montorio , fundacion stanza , fundacion magistralia , sgae , canon , musica

¿Música clásica para todos?

No soy de los que frecuenta los ciclos de la ONE o de Ibermúsica, cuya media de edad va en consonancia con los precios de los abonos (sobre todo el segundo), pero en mis visitas a salas de conciertos sí es cierto que aprecio que el público no es especialmente joven.
La música clásica no pertenece a la cultura de masas. Se incorporó su enseñanza secundaria como algo más que una "Historia de la música" (aquella que hube de memorizar en mis añitos de secundaria con un inefable canónigo de la catedral de Valladolid llamado Epifanio), pero ha habido titubeos normativos sobre su peso lectivo y académico.
Suplementos culturales de postín como Babelia de "El País" la relegan a una página que aparece intermitentemente y en muchas ocasiones decapitada por faldones publicitarios.

Lo que es un hecho es que cuando se pone al alcance de la gente, es apreciada y deseada. No hay más que ver los corrillos que se forman en torno a un grupo de músicos en la calle del Carmen de Madrid cuando interpretan "greatest hits" (claro que también le hacen corro a los peruanos disfrazados de sioux), o el llenazo que registró la catedral de La Almudena cuando Gustav Leonhardt dio un recital de órgano el domingo pasado.

El caso es que en España desarrollar afición por la música culta parece más un accidente que una consecuencia necesaria del ambiente cultural.

Un querido amigo en sus míticos "four months in London" descubrió Mozart con un Don Giovanni del Covent Garden a precios económicos (de esos que en el Teatro Real de Madrid sólo con la llegada de Antonio Moral se han empezado a ver). Ya tiene mérito que disfrutara porque el montaje era de los más gratuitamente provocadores de Bieito.

No tuve en mi infancia "El Conciertazo" de Fernando Argenta, pero sí a Enrique García Asensio y María Luisa Seco regalando batutas en su concurso "El mundo de la música". Nadie me llevó a un concierto, pero los dibujos animados de los Looney Tunes me divertían a ritmo de Strauss, Rossini o incluso Wagner, transformando su música con coreografías divertidísimas.

Al final son los gestos sencillos, tener las cosas a mano, los que nos ayudan a acercarnos a mundos como el de la música clásica.