En el mundo de la dirección de orquesta no son muchas las mujeres que han conseguido alcanzar el podio. Marin Alsop es una de ellas y no por cuota, sino por valía. Así lo demostró en su visita a Madrid de mayo pasado y en su discografía prolífica con Naxos.
Acaban de concederle a Alsop el puesto de directora musical de la Sinfónica de Baltimore, lo que le convierte en la primera mujer en ser titular en una gran orquesta americana, después de ser la primera también en Europa.
Parece que a los maestros de su nuevo destino no les ha caído bien la elección y lo ha expresado un tercio de sus componentes con la muy diplomática fórmula de que
"tenemos la opinión unánime de que el proceso de búsqueda debe continuar".
Lo importante es que venzan los valores artísticos sobre los prejuicios. Alsop los tiene (los valores, claro).
Para comprobarlo, recomiendo dejarse llevar escuchando "Knoxville: Summer of 1915" de Barber interpretado por nuestra protagonista. Es como estar al caer la tarde en el porche de una casa, dejando que el tiempo simplemente pase. Un viaje.


¡Coño!, y en Naxos.
Tomo nota.