¿Música clásica para todos?
No soy de los que frecuenta los ciclos de la ONE o de Ibermúsica, cuya media de edad va en consonancia con los precios de los abonos (sobre todo el segundo), pero en mis visitas a salas de conciertos sí es cierto que aprecio que el público no es especialmente joven.
La música clásica no pertenece a la cultura de masas. Se incorporó su enseñanza secundaria como algo más que una "Historia de la música" (aquella que hube de memorizar en mis añitos de secundaria con un inefable canónigo de la catedral de Valladolid llamado Epifanio), pero ha habido titubeos normativos sobre su peso lectivo y académico.
Suplementos culturales de postín como Babelia de "El País" la relegan a una página que aparece intermitentemente y en muchas ocasiones decapitada por faldones publicitarios.
Lo que es un hecho es que cuando se pone al alcance de la gente, es apreciada y deseada. No hay más que ver los corrillos que se forman en torno a un grupo de músicos en la calle del Carmen de Madrid cuando interpretan "greatest hits" (claro que también le hacen corro a los peruanos disfrazados de sioux), o el llenazo que registró la catedral de La Almudena cuando Gustav Leonhardt dio un recital de órgano el domingo pasado.
El caso es que en España desarrollar afición por la música culta parece más un accidente que una consecuencia necesaria del ambiente cultural.
Un querido amigo en sus míticos "four months in London" descubrió Mozart con un Don Giovanni del Covent Garden a precios económicos (de esos que en el Teatro Real de Madrid sólo con la llegada de Antonio Moral se han empezado a ver). Ya tiene mérito que disfrutara porque el montaje era de los más gratuitamente provocadores de Bieito.
No tuve en mi infancia "El Conciertazo" de Fernando Argenta, pero sí a Enrique García Asensio y María Luisa Seco regalando batutas en su concurso "El mundo de la música". Nadie me llevó a un concierto, pero los dibujos animados de los Looney Tunes me divertían a ritmo de Strauss, Rossini o incluso Wagner, transformando su música con coreografías divertidísimas.
Al final son los gestos sencillos, tener las cosas a mano, los que nos ayudan a acercarnos a mundos como el de la música clásica.



Byrdy dijo
Por favor aclarar que Maria Luisa Seco jamas presentó ``el mundo de la música´´, sino otra excelente profesional Maria Angeles Morales. La difusión que hizo este programa a todos los niveles entre 1976/80 es impagable en todos los sentidos. Ciertamente ``el conciertazo ´´ es otro estilo y recurre mas a lo extramusical y anecdótico para intentar enganchar al posible oyente . El mundo de la Música era mas técnico ya que analizaba biografias , se interpretaba música con jovenes interpretes y se traia invitados de prestigio ...algo así como hizo Leo Bernstein , contruir una audiencia poco a poco , cosa que consiguió...hoy en dia como funciona la televisión esto resultaria dificil. Byrdy
17 Agosto 2006 | 09:44 PM