Elisabeth Schwarzkopf (1915-2006)
"¡Qué mujer más elegante!", pensé cuando por primera vez vi a una casi octogenaria Schwarzkopf entrevistada en los extras de algún dvd que ahora no soy capaz de recordar. A ella le debo revisitar de cuando en cuando a Strauss, a pesar de que sea un repertorio que creía alejado de mi sensibilidad musical (si es que alguna vez tuve alguna).
Cuando en este blog hay quien se ataca de los nervios porque no se reconoce la pretendida grandeza (aún por alcanzar) de jóvenes cuyas compañías discográficas necesitan convertir en estrellas a toda prisa, el testimonio fonográfico de esta cantante que fue contemporánea de Callas, Tebaldi y Birgit Nilsson (ahí es nada) es una referencia de lo que el canto significa.
Estoy seguro de no haber sido el único que ha buscado en sus estanterías los Vier letzte Lieder que grabara con Szell, después de leer su obituario. Una música que precisamente evoca la serena aceptación del crepúsculo de la vida, y a la que nadie sirvió como ella.
"Morgen" de Strauss



Rosa Soler dijo
Deliciosa...¡gracias!
8 Septiembre 2006 | 10:24 AM